''Qué van a estar caras las tarifas, si hasta el látigo está re-barato!'', decía alguien a quien castigaban sin tregua, esperando quizás una compensación que nunca llegaría.
Igual, le siguen dando con el látigo del ajuste, la devaluación y los tarifazos. De derechos humanos y laborales ni hablar, y menos que menos de aumentos de sueldo, es que sino el señor Macri ó la señora Vidal se enojan.