El 10 de diciembre de 1983, el presidente Raúl Alfonsín pronuncia su discurso de asunción desde el balcón del Cabildo.
En su breve discurso, Alfonsín llama a restaurar la dignidad del hombre y al trabajo conjunto, y cierra su alocución recitando el preámbulo de la Constitución Nacional, que es coreado por la muchedumbre.