Va sin odio,
pero sin temor.
A recuperar el tiempo perdido.
Sabe lo que hace al atravesar mares y montañas de impedimentos y críticas.
Va con todo el peso de su alma,
porque no soporta el desprecio y la humillación a trabajadores y jubilados,
pero va.
Y con él ó ella, van muchos más.
Y vota de corazón a Cristina.