sutil venganza
muerde las lágrimas,
rodea los años
y los días que vendrán
a pisotearme el alma.
destino retorcido,
las paredes están llenas
de sueños perdidos
y cabezas huecas.
órdenes rabiosas
acaban con todo,
mientras los trabajos
se pierden lentamente
en diciembre.
culpo a la nostalgia,
pienso y expreso palabrotas,
porque a veces todo es una mierda,
viendo recular a mucha gente
ante los cables que llegan de la calle,
como para cerrar la tarde
y tirar la llave.