No faltará oportunidad de charlar con quién corresponda
Hacen más daño los adultos que hablan y conspiran a tus espaldas, que los adolescentes, que son más frontales y transparentes.
Lo sé todo.
No me importa lo que hablen a mis espaldas, creen ser perfectos. Buscan el error, la falla, en los demás, pero ¿y por casa, cómo andamos?!
Después, están ellos: los chupamedias, que tiran bombas contra los demás y se hacen los santitos. Dios, está en el cielo. Pero acá, somos todos iguales. Bah, eso creía!