Unos pocos pulpos sin culpa se ocupan de llevarse toda la torta y ni las migajas te dejan. La teoría del derrame capitalista es una infamia. ¡Otra más!?
Las contradicciones del discurso de poder del liberalismo que lo enfrentan al pueblo, pero que es disimulado por los grandes pulpos mediáticos.
El liberalismo se asume a sí mismo desde el discurso del miserable y así gobierna como un adinerado poderoso que es una pantomima anti-humana, sin registro del daño y del dolor que causa su acción de gobierno en el otro, rasgo autoritario por demás.
Por eso no se sostiene en el tiempo: porque la Violencia se traslada del lenguaje a los hechos y allí encuentra la contradicción que anula toda la labor de los coachs y entrenadores de todo tipo, además de la amalgama de servicios de inteligencia, jueces, fiscales y grandes pulpos mediáticos/periodistas adictos que pululan a su alrededor como moscas por la masa de dólares que irradia y del que dicho enjambre liba con fruición. Enjambre del que el liberalismo se sirve para perpetrar el engaño permanente en que se basa su fortuna, nunca investigada y oculta en remotos paraísos fiscales, auténticas cuevas financieras.
Pero, ¿de dónde proviene esa masa de dinero, que es como un río, verdadera catarata inagotable de dólares? Proviene de los impuestos que paga el pueblo trabajador (además de los consabidos narcodólares, petrodólares, de la prostitución, de la venta de armas, del trabajo esclavo y/ó trabajo en negro): de sus sueldos, jubilaciones y pensiones que son transformados de pesos a dólares a través de la famosa ''Bicicleta Financiera'', en donde ganan más dinero los que se suben a ella, el FMI-Fondos Buitre, los financistas y banqueros, pero todo a costa del trabajo y la riqueza que generosamente aporta día tras día el pueblo.
Por eso, la lucha es diaria. Porque hay que desenmascarar a quienes dicen hacer periodismo y/ó justicia ''independiente'', desde donde dicen estar del lado de la gente, cuando en realidad están defendiendo y reproduciendo sus oscuros intereses y atacando y esquilmando a dicho pueblo, de cualquier región ó país.